1968 Pontiac Firebird (I)

 Un buen día empecé a darle vueltas cual sería la primera maqueta que iba a montar. Era una cuestión difícil, porque el primero iba a marcar mucho. Quería empezar por un modelo que me gustara, pero que tampoco fuera a ser mi coche favorito por eso de llevar la "L" y era consciente que podía salirme todo mal. Lo que tenía claro era que debía ser americano y encuadrado dentro de los "muscle cars". 

Al ser la primera maqueta me propuse investigar y experimentar multitud de técnicas que había pensado y también leído por los foros de internet. Me dije a mi mismo, porque no hago algo inesperado de esta maqueta para que sea única. Así fué, me propuse dotarle de luces funcionales, abrirle el maletero y alguna que otra modificación especial para irme soltando en esto de las maquetas.


Carrocería
Como primer paso, empecé por abrir los huecos previstos para la toma de aire en el capót y de abrirle el maletero. Abrir las tomas de aire era lógico más que nada por realismo y abrir el maletero era aparte de un reto por necesitar de hacerme mis propias bisagras, una necesidad para poder poner y quitar la pila que iba a dar vida a las luces que tenía previsto instalar. Bueno pues manos a la obra , esto me llevó muchas horas de cutter porque tenía que hacerlo con sumo cuidado para no cortar o rayar más carrocería de la que tocaba.




Motor
El siguiente paso fué el de hacer el motor para el cual tenía el objetivo de simular los cables de bujías y las mangueras de refrigeración. Para el motor conseguí que me enviaran la pintura original de estos motores para que el color fuera lo más auténtico posible. Como muchos entendidos en estos coches sabrán, los motores de los coches de esta época iban pintados, ni como ahora que son todos de color metálico ya sea de hierro o aluminio. Antes podía uno ver bloques de motor rojos, azules, verdes y en multitud de colores.




Más en el siguiente capítulo.

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